Resumen completo – La caricia del infierno – Saga Los elementos oscuros – Libro 2
- Jason Montero
- hace 1 día
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Actualizado: hace 5 horas
Cuando los susurros del infierno se mezclan con el eco de un amor imposible, el equilibrio entre el bien y el mal se vuelve tan frágil como el cristal de un alma en disputa. En La caricia del infierno, Jennifer L. Armentrout nos arrastra a un segundo acto electrizante dentro de la saga Los elementos oscuros, donde cada capítulo es un latido de incertidumbre, deseo prohibido y poderes que se desbordan. Layla, dividida entre dos mundos, ya no ve auras… pero comienza a sentir más de lo que debería.

Las lealtades se quiebran, los secretos salen a la superficie y el peligro toma formas cada vez más cercanas. Roth regresa, pero no es el mismo. Zayne ofrece refugio, pero también enciende un fuego que podría consumirlo todo. Y en medio de ellos, la amenaza del Lilin crece silenciosa, infiltrándose como un veneno que transforma a los inocentes en espectros. Este resumen completo por capítulos no solo revela los giros más oscuros, sino que ilumina las grietas emocionales por donde se filtra el verdadero destino de nuestra protagonista.
Si es tu primera vez en este universo, o si quieres asegurarte de no perder ningún detalle de la transformación de Layla y el infierno que la habita, no te pierdas el punto de partida esencial: Orden de lectura de la saga Los elementos oscuros ➤
Resumen por capítulos
Resumen capítulo 1 – La caricia del infierno – El día que las auras comenzaron a fallar
Layla soporta una clase de Biología mientras Bambi, su tatuaje demoníaco, se mueve por su piel y delata su nerviosismo. Piensa en Roth, sacrificado y atrapado en el Infierno, y en el vacío que dejó su ausencia. Oculta secretos a Stacey y Sam, incluida su naturaleza mestiza y la verdad sobre Roth. El dolor por la pérdida convive con la maldición de las almas y con el anillo de su madre Lilith, último vínculo con Astaroth. Durante la lección, una pelea estalla cuando Dean ataca a un compañero con fuerza inexplicable. Layla percibe auras humanas parpadeantes y luego alteradas. El caos termina con seguridad y una ambulancia, y el agresor ríe sin culpa. Más tarde, en la cafetería, Layla nota que las auras desaparecen por completo en Sam, Stacey y otros estudiantes, incluso en Eva. La inquietud crece al comprender que ya no puede ver ninguna alma en absoluto hoy.
Resumen capítulo 2 – La caricia del infierno – La desaparición de las almas y la confesión a Zayne
Layla confirma su temor al descubrir que tampoco puede ver el aura pura de Nicolai durante el trayecto al complejo. Una caída extraña y el comportamiento inquieto de Bambi refuerzan la sensación de que algo falla. En su habitación, el encuentro inesperado con Zayne provoca una tensión intensa marcada por atracción, vergüenza y límites peligrosos. Layla percibe que tampoco puede ver el alma de Zayne y decide contarle lo ocurrido. Explica cómo las auras parpadearon y luego se extinguieron tras un dolor agudo en la cabeza. Zayne escucha, duda y promete guardar el secreto frente a Abbot. Hablan de la identificación de demonios, de la pérdida de Roth y del peso del duelo reciente. Buscan calma evitando el entrenamiento y compartiendo cercanía contenida. Layla teme perder sus habilidades y su identidad, mientras Zayne reafirma su apoyo constante y su decisión de protegerla en este momento tan incierto para ambos hoy.
Resumen capítulo 3 – La caricia del infierno – El ataque en Dupont Circle
Sin poder ver almas, Layla planea comprobar si los demonios muestran cambios y organiza una salida con Stacey y Sam para fingir normalidad. En el instituto, observa conductas permisivas y la ausencia total de auras en todos. Decide investigar el antiguo apartamento de Roth cerca de los Palisades, aunque teme enfrentar recuerdos. Al caer la tarde, camina por Dupont Circle sin su antigua seguridad y siente vigilancia constante. La ciudad se vuelve hostil al perder su ventaja sobrenatural y distinguir amenazas resulta imposible. Un ataque repentino la arrastra a un callejón y confirma el peligro. Layla cae, reconoce a su agresor por ojos azules con pupilas verticales y comprende que un demonio la ha marcado. Sin visión de almas ni identificación fiable, queda expuesta, obligada a sobrevivir con instinto, coraje y decisiones rápidas durante una noche fría de incertidumbre, miedo profundo y consecuencias graves para su futuro inmediato cercano hoy.
Otros libros o sagas – Jennifer L. Armentrout
De sangre y cenizas
De carne y fuego
Lux
Covenant
Titan
Los elementos oscuros
Heraldo
Trilogía Cazadora de hadas
Los hermanos de Vincent
Wait for You
Frigid
Awakening
Resumen capítulo 4 – La caricia del infierno – El ataque del Guardián y la herida de hierro
Layla es atacada en un callejón por un Guardián desconocido que intenta matarla con una hoja de hierro al confundirla con un demonio. A pesar de intentar explicarse, el Guardián la hiere en el brazo y provoca que Bambi se manifieste con una forma gigantesca y letal. Incapaz de detenerla, Layla presencia cómo su familiar devora al Guardián para salvarla, dejándola herida, mareada y en estado de shock. Nicolai la lleva al complejo sin conocer la verdad. Allí descubre el regreso de Dez y la presencia de nuevos Guardianes, lo que incrementa su temor al reconocer que el Guardián muerto pertenecía a otro clan. Al encontrarse con Zayne, confiesa el ataque y la herida. Zayne la lleva a su habitación, la atiende con urgencia y comprende que el hierro impide la curación natural. Layla admite que Bambi mató al Guardián, complicando su situación con el clan y con Abbot de forma irreversible.
Resumen capítulo 5 – La caricia del infierno – El regreso de Roth y la amenaza del Lilin
Mientras Layla es atendida por Zayne y Danika, las defensas del complejo se activan por la llegada de demonios. Layla sale al exterior y se reencuentra con Roth, vivo tras haber sido enviado a los fosos del Infierno. La tensión entre demonios y Guardianes es inmediata, pero Roth anuncia una amenaza mayor: ha nacido un Lilin. Explica que el ritual incompleto de Paimón rompió tres de las cadenas que mantenían a Lilith prisionera y permitió la creación de esta criatura capaz de robar almas y generar espectros. La revelación provoca sospechas sobre Layla y su inocencia, generando humillación y desconfianza pública. Cayman aclara que la pérdida de inocencia no requiere el acto completo, lo que agrava la situación. A pesar del conflicto, Abbot acepta una tregua temporal con los demonios para localizar al Lilin antes de que los Alfas intervengan. Roth exige hablar con Layla antes de marcharse, dejando claro que el peligro apenas comienza.
Resumen capítulo 6 – La caricia del infierno – La despedida cruel bajo la luna
Layla se aleja con Roth al bosque cercano para hablar en privado mientras Zayne observa desde la distancia. Incapaz de contenerse, Layla lo abraza y confirma que está vivo, herido y cambiado. Roth descubre la herida causada por un Guardián y reacciona con furia contenida al saber que fue hierro y que Bambi mató para defenderla. Layla intenta entender por qué Roth no volvió a buscarla tras salir de los fosos, revelando el dolor, el duelo y la soledad que sufrió creyéndolo perdido. Roth admite que salió pronto gracias al Jefe, pero evita explicar su ausencia y minimiza lo ocurrido entre ellos. Declara que su relación fue solo diversión y que Layla confundió sus sentimientos por inexperiencia. Niega cualquier futuro juntos, se define como un demonio incapaz de cambiar y devuelve el collar como algo sin valor. Sus palabras destrozan a Layla emocionalmente antes de desaparecer, dejándola sola, herida y con el corazón completamente roto.
Resumen capítulo 7 – La caricia del infierno – El hambre prohibida y la sospecha del clan
Layla regresa al complejo devastada por las palabras de Roth, con un dolor emocional que despierta una sed peligrosa ligada a su naturaleza demoníaca. La cercanía de los Guardianes activa su ansia por las almas, hasta el punto de imaginar atacar a Zayne, lo que la obliga a huir antes de perder el control. En su habitación intenta aislarse, lucha contra el impulso de transformarse y reflexiona sobre su vínculo roto con Roth, sintiéndose usada y reemplazable. Bambi emerge y se instala en la casa de muñecas, recordándole su conexión con Roth y su incapacidad para desprenderse del pasado. A la mañana siguiente, Layla falta a clase y contempla abandonar el complejo y marcharse a la universidad como forma de escapar. Más tarde descubre que Roth ha regresado al instituto, lo que desata ira y confusión. Al bajar al atrio escucha a Abbot ordenar que la vigilen y, en ese momento, las ventanas reforzadas explotan sin causa aparente, aumentando las sospechas sobre ella.
Resumen capítulo 8 – La caricia del infierno – El refugio de Zayne y la verdad a medias
Zayne se mete en la cama con Layla para calmarla, ofreciéndole consuelo físico y emocional que alivia su tensión y frena su ansia. La cercanía despierta sentimientos confusos, recuerdos de la infancia compartida y el peligro latente de su hambre demoníaca. Hablan de Roth, de su herida y de la posibilidad de ir a la universidad, mientras Zayne insiste en que Layla no es solo demonio ni solo Guardiana, sino una mezcla única y valiosa. Él valida su identidad y le revela cómo se veía transformada, reforzando su autoestima. Layla admite no saber si ama a Roth, atrapada entre el dolor y la confusión, y Zayne acepta su respuesta sin presionarla. Pasan el día juntos hasta que los Guardianes regresan a la actividad. Por la noche, Layla recibe mensajes de Stacey que confirman la presencia de Roth en clase. Al escuchar a Abbot y a los demás Guardianes hablar de vigilarla, Layla siente que la desconfianza del clan hacia ella es más profunda de lo que imaginaba.
Resumen capítulo 9 – La caricia del infierno – El estallido inexplicable y el regreso de Roth
Tras la explosión de las ventanas, Layla es interrogada por Abbot, quien la acusa de provocar el incidente pese a la ausencia total de pruebas físicas. Los Guardianes inspeccionan el atrio y confirman que el cristal reforzado no pudo romperse de forma normal, intensificando la desconfianza. Layla niega ser responsable y descubre que Abbot sospecha de ella por motivos que no revela por completo. Zayne la defiende y la acompaña, aunque intenta justificar la actitud de su padre como preocupación. Layla confiesa haber oído que planeaban vigilarla, lo que refuerza su sensación de traición. Más tarde, regresa al instituto con nervios y se enfrenta a la presencia de Roth en clase, cuyo aroma y cercanía reavivan su dolor. Tras una tensa interacción, Layla intenta evitarlo hasta que un incidente violento estalla en el pasillo, revelando que una amenaza demoníaca sigue activa. El caos confirma que el peligro no ha terminado y que Roth no ha vuelto por casualidad.
Resumen capítulo 10 – La caricia del infierno – El regreso de Roth y la pista del Lilin
Durante la comida, Layla percibe conductas extrañas en el instituto que encajan con la posible influencia de un Lilin, lo que agrava su inquietud por haber perdido la visión de auras. Stacey y Sam proponen salir después de clase, y Layla invita a Zayne, buscando normalidad. Roth irrumpe en la cafetería con descaro, provoca celos y tensiones, y Layla reacciona con rabia, arrojando su comida y marcando distancia. Más tarde, Roth la conduce a la vieja escalera del gimnasio para hablar. Allí confirma su sospecha de que el Lilin actúa en el instituto y descubre que Layla ya no puede detectar auras, lo que complica la caza. Roth propone colaborar, pero Layla se niega por el daño causado. Él se retracta parcialmente, minimiza sus palabras pasadas y termina reafirmando frialdad emocional. El encuentro deja a Layla herida y decidida, mientras el peligro del Lilin se vuelve más concreto.
Resumen capítulo 11 – La caricia del infierno – Confesiones, celos y una amenaza humana
Layla intenta cerrar el día y se reúne con Zayne para cenar junto a Stacey y Sam, buscando distracción. En el trayecto, un gesto íntimo desencadena una reacción instintiva que la avergüenza y revela su tensión acumulada; Zayne la tranquiliza y mantiene apoyo constante. En el restaurante, la presencia inesperada de Roth enciende un pulso de ironías entre ambos, cargado de celos y protección. La conversación deriva hacia el instituto y los sucesos recientes, y Roth expone la teoría del Lilin activo y la necesidad de investigar, lo que Zayne acepta con cautela. Al salir, Roth advierte que dos hombres los siguen. En el aparcamiento, los perseguidores se revelan como fanáticos de la Iglesia de los Hijos de Dios, hostiles y conocedores de Guardianes y demonios. La confrontación escala con insultos y amenazas, situando a Layla entre dos fuerzas protectoras mientras la amenaza humana se vuelve inmediata y peligrosa.
Resumen capítulo 12 – La caricia del infierno – Fanáticos, disparos y verdades del corazón
El enfrentamiento estalla cuando los fanáticos atacan con violencia verbal y una Biblia como arma simbólica. Layla pierde el control y golpea al agresor, provocando una reacción en cadena. El segundo hombre saca una pistola y dispara contra Zayne; él se transforma a tiempo y la bala rebota, pero Roth neutraliza al atacante con fuerza letal. El humano muere tras revelar que la Iglesia conoce la existencia del Lilin, dejando a Layla conmocionada por la pérdida de una vida. Zayne la pone a salvo y Roth desaparece entre sombras para encargarse del cuerpo. De vuelta al complejo, Layla se encierra, sacudida por culpa y miedo. Danika la visita, confirma la gravedad del caso, la vigilancia del clan y la preocupación de Abbot. En una conversación honesta, Danika aclara sentimientos largamente asumidos: aunque aprecia a Zayne, reconoce que él ama a Layla, cambiando el equilibrio emocional y el futuro inmediato.
Resumen capítulo 13 – La caricia del infierno – La sanguinaria oculta en el despacho de Abbot
Layla pasa la noche despierta, atrapada entre el deseo por Zayne y la culpa persistente que aún la une a Roth. Incapaz de descansar, baja a la biblioteca del complejo y recuerda el frasco extraño que vio en el despacho de Abbot. Impulsada por la inquietud, se infiltra en la oficina y revisa los armarios hasta encontrar varios viales ocultos. Reconoce uno como sanguinaria, una planta peligrosa capaz de afectar a humanos y Guardianes, lo que despierta sospechas sobre las verdaderas intenciones de Abbot. Zayne la sorprende en pleno registro y reacciona con preocupación, explicándole los efectos letales de la sustancia y admitiendo que su padre podría usarla como último recurso. La tensión entre ambos crece mientras intentan aliviar el momento. Terminan en la habitación de Layla, donde la cercanía intensifica emociones reprimidas. Justo cuando el límite está a punto de romperse, una presencia invisible interrumpe el instante, recordándoles que su unión sigue siendo peligrosa.
Resumen capítulo 14 – La caricia del infierno – Dean McDaniel y la voz del Lilin
A la mañana siguiente, Layla confiesa a Stacey lo ocurrido con Zayne, y su amiga no duda en señalar que él siente algo profundo y evidente. Layla se resiste a aceptarlo, convencida de que cualquier relación sería un error. La conversación se ve interrumpida por la llegada de Roth, quien anuncia que ha localizado la casa de Dean McDaniel, un estudiante que podría estar bajo la influencia del Lilin. Pese a la tensión entre Roth y Zayne, deciden investigar juntos ante la urgencia del caso. En la vivienda encuentran a Dean aislado, agresivo y rodeado de símbolos inquietantes. Su comportamiento errático y la ausencia total de alma confirman que ha sido marcado. Dean asegura escuchar una voz constante que lo empuja al caos y reacciona con violencia cuando Layla intenta acercarse. Zayne se ve obligado a reducirlo para evitar que se haga daño. Al marcharse, Roth advierte que el daño sufrido por Dean quizá sea irreversible, reforzando la gravedad de la amenaza.
Resumen capítulo 15 – La caricia del infierno – El capullo del Lilin bajo el gimnasio
Roth propone investigar el viejo gimnasio del instituto, convencido de que allí se originó el nacimiento del Lilin. Layla acepta acompañarlo, aunque sabe que Zayne desaprobaría que fuera sola con él. Antes de bajar, Layla se cruza con Gareth y percibe en él un vacío inquietante, señal de que la influencia del Lilin se está extendiendo. En el gimnasio abandonado descubren restos claros de un ritual, marcas de garras y una energía oscura que aún impregna el lugar. Siguiendo el rastro hasta los vestuarios inferiores, encuentran grandes cantidades de ectoplasma y, en las duchas, una enorme vaina blanquecina suspendida del techo. Roth identifica el capullo como el lugar donde la criatura terminó de formarse, alimentándose de la sangre de Layla. La escena confirma que el Lilin ya está suelto y activo. Antes de profundizar más, un conserje los sorprende. Roth improvisa para despistarlo, pero el hombre revela un tatuaje arcano que lo identifica como brujo, demostrando que fuerzas humanas también protegen al Lilin.
Resumen capítulo 16 – La caricia del infierno – El secreto del brujo y las taquillas vivas
Layla acompaña a Roth al antiguo gimnasio y descubre que el conserje Gerald es un brujo protegido por encantamientos. Allí observan un capullo extraño, ectoplasma y taquillas selladas que ocultan criaturas en formación. Gerald explica su linaje y menciona un aquelarre cercano vinculado a Lilith, posible refugio para un Lilin. Roth identifica el capullo como señal de nacimiento y revela que las taquillas contienen Trepadores Nocturnos en metamorfosis, seres del Infierno con veneno paralizante. Un ejemplar despierta y ataca. Layla y Roth luchan juntos con hojas de hierro; la criatura se teletransporta, hiere a Layla con garras y casi vence. Layla se sobrepone, acierta golpes decisivos y remata al Trepador Nocturno, que se consume. El peligro de múltiples incubaciones obliga a llamar a los Guardianes. Mientras Layla asciende para pedir ayuda, el veneno actúa y pierde el conocimiento, dejando abierta la duda sobre el origen real del capullo descubierto final.
Resumen capítulo 17 – La caricia del infierno – La herida y el regreso al loft
Layla despierta en el Porsche de Roth tras desmayarse y es llevada a su apartamento para tratar la herida. Roth explica el riesgo infeccioso de las garras y utiliza agua bendita para limpiar los arañazos, lo que provoca ardor y espuma mientras el veneno cede. La cercanía tensa la habitación, despierta deseo y incomodidad, y Layla lucha por mantener límites. Roth cuida la herida, cubre a Layla y espera hasta que el malestar desaparece. Al despertar, Layla se siente mejor y descubre que Roth avisó a Zayne desde su teléfono. Zayne llega al loft y, al ver la escena, golpea a Roth. La rivalidad estalla y marca territorio emocional. Layla queda atrapada entre ambos, consciente del impacto de su presencia, del peligro reciente y de una atracción que complica decisiones, alianzas y lealtades futuras promesas ocultas conflictos latentes silencios tensos miradas cruzadas expectativas rotas celos riesgos compartidos inminentes decisiones difíciles.
Resumen capítulo 18 – La caricia del infierno – Entre celos y una verdad revelada
Tras el golpe, Roth adopta su forma demoníaca y la tensión con Zayne amenaza con estallar. Layla se interpone, afirma su entrenamiento y detiene la pelea. Los Guardianes actúan en el instituto mientras se evalúa la amenaza y el rastro del Lilin. De regreso a casa, Zayne expresa celos, preocupación y una verdad largamente contenida. Confiesa sentimientos que nacieron con la convivencia y crecieron tras el peligro compartido. Layla siente esperanza y miedo, pues un beso podría robarle el alma a Zayne. En la biblioteca, la cercanía revela una conexión nueva: Layla percibe emociones ajenas y comprende un cambio profundo en su naturaleza. La revelación redefine límites, deseos y riesgos, dejando a Layla ante una elección compleja entre seguridad, amor y una identidad que empieza a despertar marcada por consecuencias íntimas lealtades divididas verdades peligrosas vínculos tensos silencios persistentes miradas largas dudas constantes decisiones futuras rutas inciertas conflictos internos abiertos.
Resumen capítulo 19 – La caricia del infierno – Emociones compartidas y una decisión peligrosa
Layla explica a Zayne que puede sentir emociones ajenas mediante el contacto directo, una habilidad surgida tras perder la visión de las auras. Juntos deducen que podría tratarse de un rasgo demoníaco vinculado a los súcubos y al Lilin, aunque Zayne resta importancia moral al don. Hablan del aquelarre de Bethesda y de la luna llena del seis de diciembre como única pista viable, y acuerdan asistir pese a los riesgos, incluso con Roth como escolta. Entre confesiones íntimas, Zayne revela sentimientos guardados desde la adolescencia y Layla admite haberlo amado durante años. Deciden intentarlo con calma mediante una cita, aceptando miedos, deseos y la sombra de Roth. Al día siguiente, en el instituto, la normalidad se quiebra cuando encuentran a Gerald colgado en el pasillo central. La muerte parece una advertencia directa contra seguir investigando al Lilin, y deja a Layla sacudida por la culpa, el miedo y una amenaza que se vuelve personal.
Resumen capítulo 20 – La caricia del infierno – El mensaje oculto tras la muerte de Gerald
Tras el cierre del instituto, Layla se reúne con Zayne y Roth en una pastelería para analizar la muerte de Gerald. Concluyen que el suicidio resulta incoherente y que su advertencia previa apunta al aquelarre de Bethesda como detonante. La idea de un mensaje intimidatorio toma fuerza, pero ninguno acepta retroceder. La conversación se interrumpe por el estado errático de Gareth, cuya conducta provoca alarma y rechazo. Más tarde, en casa, Layla evita la cena y sube a la habitación de Zayne, donde lo observa dormir y reflexiona sobre darles una oportunidad pese a la culpa que aún siente por Roth. Zayne despierta, comparten cercanía física y una confianza peligrosa, y se besan de forma mínima sin consecuencias inmediatas. El momento se rompe cuando Maddox cae por la escalera tras una ráfaga de aire inexplicable. Layla presencia el accidente y comprende que fuerzas invisibles actúan cerca, aumentando la sospecha sobre ella y la urgencia del misterio.
Resumen capítulo 21 – La caricia del infierno – Sospecha, desconfianza y una tentación prohibida
Los Guardianes atienden a Maddox y Abbot cuestiona el relato de Layla, insinuando que pudo causarlo. Un vídeo de seguridad demuestra que una ráfaga de aire lanzó a Maddox sin que Layla lo tocara, pero la desconfianza persiste. Abbot admite no saber qué es Layla ni de lo que podría ser capaz, hiriéndola profundamente y rompiendo su sensación de hogar. Zayne la defiende con firmeza, agravando el conflicto familiar. Más tarde, en el instituto, Layla confiesa a Roth el rechazo de Abbot y los sucesos extraños. Roth deduce que la consideran peligrosa por poderes desconocidos y, con ironía provocadora, la invita a saltarse las clases para portarse mal y ganar perspectiva. Layla duda por Zayne y por el riesgo, pero la mezcla de humillación, curiosidad y rebeldía vence. Acepta irse con Roth, marcando un punto de quiebre donde la tentación y la identidad demoníaca comienzan a imponerse sobre la obediencia y el miedo.
Resumen capítulo 22 – La caricia del infierno – El club oculto y la primera caída
Layla acompaña a Roth fuera del instituto y descubre que su idea de portarse mal incluye una peligrosa huida en moto hasta los Palisades. La adrenalina del viaje despierta en ella una sensación de libertad que contrasta con las restricciones del mundo Guardián. Roth la conduce a un edificio que oculta un club subterráneo donde los demonios se reúnen sin ser detectados. Allí Layla observa súcubos, humanos y pactos oscuros, comprendiendo que muchos mortales acuden atraídos por deseos y culpas profundas. Cayman le explica que los demonios se alimentan de almas manchadas, no de inocentes, y que ese equilibrio mantiene el orden. Layla comienza a cuestionar la visión absoluta del bien y el mal inculcada por los Guardianes. Al quedarse sola en la barra, dos demonios la invitan a bailar y despiertan su naturaleza demoníaca latente. Bajo su influencia, Layla pierde el control y da el primer paso hacia un límite que nunca quiso cruzar.
Resumen capítulo 23 – La caricia del infierno – El precio del deseo y la línea cruzada
La energía del alma que Layla absorbe la invade con placer y revelaciones oscuras sobre la mujer de la que se alimenta. Percibe recuerdos, crueldad y decisiones egoístas, entendiendo que no era una persona inocente, aunque la culpa sigue presente. Roth irrumpe y detiene el ritual antes de que Layla cause un daño irreversible, expulsando a los demonios responsables. El subidón deja a Layla desorientada, eufórica y vulnerable, incapaz de medir riesgos. Roth la lleva a su loft para protegerla mientras los efectos disminuyen. Allí, entre comida, cansancio y cercanía física, surge una tensión intensa entre ambos. Layla, aún alterada, confunde deseo con claridad y busca un acercamiento más profundo. Roth responde al impulso, pero se detiene al comprender que ella no está en pleno control de sí misma. Decide poner un límite doloroso pero necesario, dejando a Layla dormida, rodeada de culpa, placer residual y confusión emocional.
Resumen capítulo 24 – La caricia del infierno – Culpa, sombras y una verdad imposible de ocultar
Layla despierta sola y comprende la magnitud de lo ocurrido. Abrumada por la vergüenza y el miedo, abandona el loft sin enfrentarse a Roth. En la calle, varias Sombras demoníacas la rodean y la provocan con advertencias inquietantes sobre el Lilin y su propia naturaleza. Una de ellas adopta su rostro, insinuando que su destino está ligado a la oscuridad. Layla logra huir y toma un taxi, pero Zayne la intercepta en su forma de Guardián. Él ha pasado la noche buscándola y percibe de inmediato que estuvo con Roth. Layla confiesa la verdad, incluida la absorción del alma y el beso impulsivo. Zayne reacciona con dolor, ira y decepción, cuestionando su confianza y el futuro entre ambos. Aunque la protege ante los demás, deja claro que la relación queda dañada. Antes de separarse, Zayne revela una noticia devastadora: Dean McDaniel ha muerto y se ha convertido en espectro, agravando una amenaza que ya no puede ignorarse.
Resumen capítulo 25 – La caricia del infierno – El espectro desatado y una expulsión injusta
La muerte de Dean ensombrece el instituto y Layla percibe una presencia maligna latente en los pasillos. Durante la clase, una cadena de luces parpadeantes culmina en un ataque violento cuando un espectro derriba a Keith y provoca caos físico visible solo para ella y Roth. Layla persigue a la entidad por el pasillo mientras objetos vuelan de las taquillas, confirmando que el espectro es Dean. El personal culpa a Layla y Roth del desastre y ambos son expulsados por unos días. En casa, Layla explica lo ocurrido y recuerda haber sentido antes la misma ráfaga helada, lo que la lleva a sospechar que el espectro pudo actuar previamente allí. Abbot se inquieta ante esa posibilidad y planea un exorcismo tradicional en el instituto. Layla oculta su culpa por el caso de Petr, temiendo que su pasado esté ligado a la aparición de espectros y al peligro creciente.
Resumen capítulo 26 – La caricia del infierno – Confesiones, deseo y una cita esperada
Confinada en casa por la expulsión, Layla se siente inútil mientras los Guardianes investigan muertes sospechosas. Evita responder un mensaje de Roth y carga con la tensión emocional que siente hacia él y hacia Zayne. Encuentra a Zayne entrenando y, entre conversación y cercanía, él le propone acompañarlo a investigar una casa relacionada con otra muerte reciente. La intimidad aumenta y Zayne reafirma que la extraña en su vida diaria, devolviéndole seguridad. Aceptan mantener su cita al cine, lo que despierta ilusión en Layla. Más tarde se prepara con nerviosismo, convencida de que algo largamente deseado por fin sucede. Durante el trayecto y la salida con Stacey y Sam, Layla intenta no pensar en Roth y se centra en Zayne, quien le confirma que quiere estar allí con ella pese al pasado. La noche promete normalidad antes de quebrarse de forma brutal.
Resumen capítulo 27 – La caricia del infierno – Agua bendita y la verdad revelada
En el cine, un miembro de la Iglesia de los Hijos de Dios acusa a Layla de ser un demonio y la confronta con una mujer de su pasado, Vanessa Owens, insinuando que Layla arruinó su vida al alimentarse de su alma. Antes de que puedan irse, el hombre les arroja agua bendita, que quema la piel de Layla y confirma públicamente su naturaleza. Zayne la protege y la lleva a casa de Stacey, donde logra aliviar el daño bajo la ducha. Stacey y Sam presencian las consecuencias y exigen explicaciones. Layla confiesa ser mitad Guardiana y mitad demonio, muestra a Bambi y revela la verdad sobre Roth y el Lilin. Sus amigos reaccionan con sorpresa pero aceptación, prometiendo guardar el secreto y ayudar con cautela. Más tarde, Layla reflexiona con Zayne y teme ser igual al Lilin, concluyendo que debe alejarse de él para protegerlo, aunque eso la destruya.
Resumen capítulo 28 – La caricia del infierno – El exorcismo y la sospecha imposible
Layla acompaña a Zayne a investigar la casa de una mujer fallecida recientemente, donde realizan un exorcismo que confirma la presencia de un espectro. Durante la exploración descubre, a través de una fotografía, que la mujer muerta es la misma de la que se alimentó días atrás, lo que despierta un terror profundo. El espectro ataca con violencia, obliga a improvisar el ritual y casi los derrota, pero Layla logra destruirlo usando sal purificada sin soltar el incienso, cerrando el exorcismo con éxito. De regreso, la adrenalina deja paso al horror cuando Layla comienza a cuestionarse si ella misma es la causa de las muertes y de la infección de almas. Plantea la posibilidad de que el Lilin no exista y que sea ella quien esté rompiendo las cadenas de Lilith. La discusión con Zayne estalla en la carretera, entre miedo, negación y una necesidad desesperada de entender qué está ocurriendo realmente.
Resumen capítulo 29 – La caricia del infierno – El beso que lo cambia todo
Zayne besa a Layla para demostrarle que no es la responsable de las muertes, y el resultado rompe todas las certezas previas. El beso no le roba el alma ni lo hiere, lo que confirma que sus habilidades han cambiado y que puede controlar su naturaleza. La intensidad entre ambos se desborda y los lleva a un encuentro apasionado dentro del Impala, donde el deseo acumulado durante años aflora sin reservas. Aunque la atracción los empuja a cruzar un límite definitivo, Layla frena el momento por miedo y confusión, y Zayne acepta detenerse para que no sea algo impulsivo ni escondido. En los días siguientes viven una felicidad secreta, marcada por besos, cercanía y mañanas compartidas, mientras Layla intenta convencerse de su inocencia. El regreso al instituto trae una calma frágil, hasta que Eva revela una nueva tragedia: Gareth ha muerto, confirmando que la amenaza continúa y que la realidad vuelve a alcanzarlos.
Resumen capítulo 30 – La caricia del infierno – El aquelarre y la verdad insinuada
La muerte de Gareth sacude al instituto y confirma que la infección continúa, generando otro futuro espectro. Layla se enfrenta a Roth, le confiesa sus dudas y le pregunta directamente si cree que ella es la responsable. Él evita responder, dejando una inquietud más profunda que cualquier acusación. Esa misma noche parten hacia el club de Bethesda para reunirse con el aquelarre, acompañados por tensiones entre Roth y Zayne. El lugar resulta ser un club elegante y humano, donde los brujos los reciben con hostilidad contenida. Son conducidos ante la bruja suprema, una anciana que reconoce a Roth como Príncipe Heredero y a Layla como hija de Lilith. La bruja confirma que ningún Lilin se oculta entre ellos y advierte sobre la amenaza de los Alfas, a quienes considera los verdaderos monstruos. Sus palabras finales sugieren que la verdad que buscan está frente a ellos, vinculada directamente a Layla y al motivo real por el que Roth abandonó el Infierno.
Resumen capítulo 31 – La caricia del infierno – La verdad que lo destruye todo
Tras la reunión con la bruja suprema, Layla obliga a Roth a confesar la verdad: él fue enviado desde el Infierno no solo para encontrar al Lilin, sino también para confirmar si ella misma era la responsable de las almas infectadas y, de ser así, detenerla. Roth admite que siempre existieron solo dos posibilidades: el nacimiento de un Lilin o Layla como causa directa. Aunque afirma no creer que ella actuara conscientemente, reconoce que su deber habría sido matarla si las pruebas eran concluyentes. La revelación destroza a Layla, que se siente manipulada y traicionada. La tensión emocional deriva en una pelea física cargada de deseo reprimido, pero Layla logra separarse definitivamente de Roth, expulsando a Bambi, el familiar demoníaco que los conecta. Huye con Zayne, quien la acompaña sin presionarla. Ya en casa, buscando consuelo y seguridad, Layla se deja llevar por un beso con Zayne, convencida de que con él está a salvo. Sin embargo, en ese instante siente el despertar de su poder y comprende con horror que está absorbiendo su alma, confirmando el miedo que más temía.
Resumen capítulo 32 – La caricia del infierno – El beso, la culpa y la caída
Layla absorbe parte del alma de Zayne, dejándolo inconsciente y al borde de la muerte. Presa del pánico, pide ayuda a los Guardianes, pero Abbot, devastado al ver a su hijo herido, la acusa de ser un monstruo y la ataca con violencia. El instinto demoníaco de Layla se activa y se transforma para huir, pero Geoff la detiene lanzándole sanguinaria, anulando sus poderes. Despierta encerrada en una jaula subterránea para demonios, debilitada, herida y abandonada durante días, sufriendo hambre, sed y terror. Maddox la interroga y le confirma que no volverá a ver a Zayne, llevándola a creer que lo ha matado. Más tarde, en un almacén destinado a interrogatorios, Abbot y el clan deciden eliminarla al considerarla la verdadera causa de las muertes. Maddox la apuñala con una daga de hierro, dejándola agonizante. Cuando todo parece perdido, Roth irrumpe furioso junto a Cayman y Dez, desatando una masacre para rescatarla. Layla, aún debilitada, se interpone entre Roth y Abbot para evitar que lo mate, demostrando que, pese a todo, sigue siendo quien es. Roth la toma y huye con ella mientras el almacén arde.
Resumen capítulo 33 – La caricia del infierno – Entre la vida y la muerte
Roth lleva a Layla a un refugio seguro, donde Cayman confirma que la sanguinaria sigue bloqueando su capacidad de sanar y que la herida de hierro es potencialmente mortal. Layla apenas se mantiene consciente, pero recupera la habilidad de ver almas, lo que ayuda a Roth a comprender la causa del desastre: Bambi, el familiar demoníaco, se había unido profundamente a Layla, alterando sus poderes y permitiéndole absorber almas sin darse cuenta. Sin Bambi, perdió ese control, lo que provocó lo ocurrido con Zayne. Roth, desesperado, considera obligarla a alimentarse para salvarla, pero Layla se niega a dañar a nadie más, incluso si eso significa morir. Cayman propone recurrir al aquelarre que adora a Lilith y consigue una pócima para revertir los efectos de la sanguinaria y activar su curación. Layla la bebe mientras se debilita rápidamente. Roth permanece a su lado, aterrorizado ante la posibilidad de perderla. Cuando Layla se queda dormida en sus brazos, al borde de la muerte, Roth le confiesa finalmente la verdad que nunca había dicho: la ama desde el primer momento y la seguirá amando pase lo que pase.
Resumen capítulo 34 – La caricia del infierno – Verdades, heridas y una huida inevitable
Layla despierta en brazos de Roth, viva y sanando, con la sanguinaria fuera de su sistema y la herida casi cerrada. Aunque su cuerpo se recupera, comprende que su vida ha cambiado para siempre: no puede volver con los Guardianes ni al instituto, y asumir la pérdida de Zayne le resulta devastador. Roth despierta y revela la verdad que había callado: Abbot lo amenazó con matarla si él se acercaba a ella, usando ese miedo para obligarlo a alejarse. Roth confiesa que nunca quiso rechazarla ni utilizarla, sino protegerla, incluso a costa de su propia misión. Layla entiende por fin sus contradicciones pasadas. Tras asearse y recuperar algo de fuerzas, asumen que deben huir y que Roth irá con ella, aun desobedeciendo al Infierno. Aunque la relación entre ambos sigue cargada de dolor y tensión, Roth deja claro que no la abandonará y que la ayudará a descubrir qué está ocurriendo realmente, sin importar las consecuencias.
Resumen capítulo 35 – La caricia del infierno – El monstruo estaba en casa
Mientras Layla se recupera durante días, planean investigar el origen real de las infecciones. Deciden visitar a Stacey para asegurarse de que ni ella ni Sam estén afectados, aprovechando que Layla vuelve a ver las auras. Stacey resulta estar a salvo, lo que alivia momentáneamente a Layla. Sin embargo, Zayne aparece inesperadamente y confirma que hay un espectro en la casa de los Guardianes y que Layla fue dada por muerta. Cuando Sam llega, Layla percibe la verdad aterradora: Sam no tiene aura ni alma. La revelación encaja todas las piezas. El ritual de Paimón sí funcionó; el pecado carnal fue el derramamiento de su sangre, no la virginidad. Las muertes, las infecciones y los espectros no fueron causados por Layla, sino por alguien siempre cercano a ella. Sam revela su verdadera naturaleza con crueldad: él es el Lilin. La comprensión llega demasiado tarde y el horror se instala definitivamente cuando Layla entiende que el verdadero monstruo nunca fue ella, sino su amigo más cercano.
Resumen epílogo – La caricia del infierno – El deseo que nunca se dijo
Zayne observa cómo Layla se aleja y lucha contra el impulso de seguirla, consciente de que su vínculo ha cambiado desde la llegada de Roth. En su habitación, la encuentra vestida de forma sencilla y la tensión entre ambos crece al compartir la cama como tantas veces antes, aunque esa noche todo pesa distinto. Zayne recuerda el 23 de marzo, cuando durante un entrenamiento comprendió que su protección había mutado en deseo y miedo por cruzar límites impuestos por el clan. El temor a haber esperado demasiado lo invade, junto con celos por el familiar demoníaco Bambi y por la sombra de Roth. Al acercarse, percibe el tatuaje vivo sobre la piel de Layla y se atreve a tocarlo, sorprendido por su presencia y por la reacción que despierta en ambos. Layla consiente que vea el recorrido completo de Bambi, y Zayne acepta que su corazón pertenece a Layla hoy.
Conclusión – La caricia del infierno
En La caricia del infierno, cada decisión fue una grieta, cada beso una amenaza, y cada verdad revelada un escalón más hacia el abismo. Jennifer L. Armentrout no solo intensificó el conflicto entre Guardianes y demonios, sino que nos recordó que el mayor peligro siempre habita dentro. Este resumen completo por capítulos desnudó los momentos más oscuros de Layla, desde la pérdida de sus dones hasta el reconocimiento de una identidad que podría cambiarlo todo.
Pero incluso después del dolor, del exilio y del peso de ser vigilada, queda una última elección: rendirse al destino o enfrentarlo con el corazón roto. Lo que aguarda en el siguiente libro ya no es un triángulo amoroso ni una batalla entre clanes: es la verdad definitiva. Porque si el Lilin fue creado por error… ¿quién decide entonces qué significa el bien?
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Preguntas frecuentes – Resumen por capítulos – La caricia del infierno
¿Qué significa que Layla haya perdido la capacidad de ver las auras al inicio de “La caricia del infierno”?
La pérdida de la visión de las auras marca un punto de quiebre en la identidad de Layla, ya que su habilidad era clave para distinguir el bien del mal. Esto no solo la deja vulnerable frente a amenazas demoníacas, sino que simboliza su tránsito hacia una etapa más oscura y ambigua, donde debe aprender a confiar en su intuición y emociones. Además, la desaparición de las auras funciona como presagio de que algo más profundo se ha alterado dentro de ella.
¿Cuál es el origen real del Lilin en “La caricia del infierno”?
Aunque durante gran parte del libro se cree que el Lilin nació como resultado del ritual incompleto de Paimón, la verdad es más devastadora: el Lilin siempre estuvo cerca. Layla descubre que su propia sangre derramada fue la causa del nacimiento, no su virginidad, lo que sugiere una conexión directa entre ella y la criatura. Este giro refuerza la sospecha de que ella misma podría ser el epicentro del caos y no solo una víctima.
¿Por qué Roth rechaza a Layla tras su regreso del Infierno?
Roth finge desinterés y le dice a Layla que su relación solo fue diversión, pero luego se revela que fue obligado a alejarse por órdenes de Abbot, quien amenazó con matarla. Este conflicto interno entre deber y amor muestra que Roth nunca dejó de amarla, pero priorizó su seguridad. Su rechazo fue un intento fallido de protegerla, lo que añade profundidad a su personaje y a la relación rota entre ambos.
¿Qué papel juega la sanguinaria en el conflicto con los Guardianes?
La sanguinaria es una planta que puede debilitar o matar a demonios y Guardianes. Layla encuentra frascos ocultos en el despacho de Abbot, lo que revela la disposición del clan a eliminarla si la consideran una amenaza. El uso de este veneno contra ella más adelante en el libro confirma que la desconfianza hacia Layla ha alcanzado un punto sin retorno, donde sus orígenes demoníacos pesan más que su historia con los Guardianes.
¿Cómo se explica el cambio en los poderes de Layla durante la historia?
Después de perder la visión de las auras, Layla desarrolla la capacidad de sentir emociones ajenas a través del contacto físico, un rasgo propio de los súcubos. Esta evolución indica que su lado demoníaco se está fortaleciendo y que su vínculo con Bambi alteró la forma en que sus habilidades se manifestaban. El libro sugiere que estos poderes no son nuevos, sino que siempre estuvieron ahí, esperando activarse en circunstancias extremas.



































































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