Resumen completo – La torre de la golondrina – The Witcher – Libro 4
- Jason Montero
- 14 dic 2025
- 25 Min. de lectura
Actualizado: 15 dic 2025
Resumen completo por capítulos de La torre de la golondrina. Con spoilers desde la primera visión del pantano hasta el final del libro. El universo parece contraerse alrededor de Ciri como si cada tormenta, cada cicatriz y cada presagio fueran alas batiendo hacia una misma torre imposible. En su ascenso sangriento —sobre hielo, sobre pérdida, sobre la memoria de quienes ya no respiran— descubre que no huye del destino, sino que lo convoca. Cuando la Golondrina atraviesa el umbral, el mundo detrás de ella comienza a quebrarse.

Introducción – La torre de la golondrina
Algunos relatos no avanzan: caen. Se precipitan como una estrella negra al fondo de un pozo, arrastrando profecías, heridas y venganzas no cumplidas. La Torre de la Golondrina, sexta entrega de La saga de Geralt de Rivia, ya no es solo una historia de brujos y hechiceras, sino el corazón de un destino que estalla bajo el peso de lo inevitable.
En esta novela de Andrzej Sapkowski, Ciri deja de huir y comienza a transformarse. Perseguida, traicionada, deformada por la guerra y la memoria, recorre pantanos, arenas sangrientas y sueños quebrados, hasta descubrir que aquello que siempre temió —la torre— no es prisión, sino portal. Mientras tanto, Geralt cruza caminos imposibles, separado por geografías pero cada vez más cerca del centro que lo arrastra todo: la niña del tiempo, la heredera de la sangre antigua, la hija sin trono pero con furia.
En estas páginas, el bien y el mal ya no están claros. Lo que queda es la elección: matar, sobrevivir, o creer. Si aún no conoces el orden completo de esta epopeya fantástica, no te pierdas nuestra guía de lectura: Orden de lectura de Universo The Witcher ➤
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Navegación por capítulos
Resumen Capítulo 1 – La torre de la golondrina – Ciri, la cicatriz y el ermitaño de los pantanos
Resumen Capítulo 2 – La torre de la golondrina – La emboscada de Bonhart y la caída de las Ratas
Resumen Capítulo 3 – La torre de la golondrina – La traición de Meve y los secretos de Nilfgaard
Resumen Capítulo 6 – La torre de la golondrina – La trampa de Schirru en las minas de Belhaven
Resumen Capítulo 1 – La torre de la golondrina – Ciri, la cicatriz y el ermitaño de los pantanos
Durante la noche del equinoccio de otoño, cuando las fuerzas mágicas alcanzan su punto máximo, se desata una tormenta de proporciones sobrenaturales que sacude el continente. El cielo se llena de siluetas de caballos fantasmales y la Cacería Salvaje atraviesa los cielos dejando un rastro de muerte. La luna se torna roja y los nightjars entonan un canto fúnebre que anuncia una pérdida terrible. Esta perturbación mágica despierta a figuras importantes de todo el continente, desde Emhyr var Emreis en Nilfgaard hasta Philippa Eilhart y Vesemir. Aunque muchos sienten el presagio, solo tres personas lo asocian con una causa real: Triss Merigold, Jarre y Nenneke, quienes se encuentran en el templo de Melitele en Ellander. Allí, la noche se llena de ansiedad cuando las aves anuncian la muerte y todos temen por una joven. Triss y Jarre comparten sueños premonitorios en los que la sangre y el dolor de "ella" son protagonistas. Mientras tanto, en otro lugar, una historia distinta comienza a entrelazarse.
En los pantanos de Pereplut, un viejo ermitaño llamado Vysogota se despierta con inquietud tras un mal sueño. Mientras revisa sus trampas de caza en la fría mañana posterior al equinoccio, descubre a una yegua negra atrapada entre arbustos. Cerca, encuentra lo que cree ser el cadáver de un joven, pero al acercarse, descubre que está viva… y es una chica gravemente herida. Conmovido por su estado, Vysogota la lleva a su cabaña escondida entre los pantanos y comienza a atenderla con sus conocimientos médicos. La herida en su rostro es profunda, producto de un corte limpio de arma curvada, y muestra claros signos de infección. Durante horas, la fiebre y el delirio dominan a la paciente, pero finalmente, después de un tratamiento arriesgado con extractos de hierbas peligrosas, la joven sobrevive. La escena culmina cuando, tras días de agonía, se incorpora por sí sola y pronuncia sus primeras palabras conscientes, revelando una voluntad férrea a pesar del dolor.
La joven revela su verdadero nombre: Ciri. Aún débil, insiste en abandonar el refugio, temiendo por la seguridad de Vysogota y convencida de que sus perseguidores la encontrarán. Él la convence de quedarse, pues su herida aún necesita tiempo. Lentamente, Ciri recupera sus fuerzas y comienza a interactuar con el viejo erudito, quien no tarda en notar su inteligencia. Durante sus conversaciones, ambos revelan fragmentos de su pasado: Vysogota fue médico, profesor y filósofo perseguido por sus ideas, y Ciri, una fugitiva marcada por la violencia y la traición. Se confrontan, se desafían, pero también se reconocen como almas rotas por un mundo despiadado. Vysogota, con su saber, y Ciri, con su experiencia brutal, establecen un vínculo inusual. Al final, ella decide contarle su historia, iniciando una narración marcada por la traición, el dolor y la pérdida, en la que toda esperanza parece haberse desvanecido, menos una: la que encuentra en el silencio del pantano.
Resumen Capítulo 2 – La torre de la golondrina – La emboscada de Bonhart y la caída de las Ratas
Una tormenta nocturna sacude la aldea mientras una banda armada atraviesa el pueblo entre gritos y cascos golpeando la tierra. No son demonios, sino humanos: los temidos Rats. Hotsporn, un supuesto comerciante, llega a una estación ocupada por Giselher y su grupo. En el interior, Mistle se tatúa mientras el ambiente se impregna de drogas y violencia. Hotsporn reprocha a los Rats por no cumplir una orden anterior, revelando un símbolo de paso seguro que ignoraron. Tras una conversación cargada de tensión, donde se menciona la llegada de una amnistía por parte del emperador Emhyr, Ciri, bajo la identidad de Falka, escucha todo. El emperador planea casarse con Cirilla de Cintra, supuestamente hallada con vida. Ciri se descompone al escuchar cómo alguien ha usurpado su identidad. Aunque Mistle intenta consolarla, ella toma la decisión de marcharse antes del amanecer, con la intención de evitar una catástrofe inminente que amenaza al grupo, presintiendo la presencia del letal cazador de recompensas, Bonhart.
Ciri parte a caballo, siguiendo la pista de Hotsporn, quien la recibe con entusiasmo y cierta lascivia. Aunque ella rechaza sus insinuaciones, termina viajando con él. Durante la ruta, discuten sobre la amnistía y el pasado de Ciri, mientras el mercenario le sugiere que finja ser una víctima. Su conversación es interrumpida por una emboscada; Hotsporn cae herido y, mientras se esconden en el bosque, intenta seducirla aprovechando su vulnerabilidad. Ciri, confundida y desesperada, accede por curiosidad, pero Hotsporn muere repentinamente entre sus brazos. Ella pasa la noche junto a su cuerpo y al amanecer recupera la yegua mágica, a la que nombra Kelpie. Convencida de que el verdadero peligro acecha en el pueblo de Jealousy, cabalga decidida para advertir a los Rats. Pero llega tarde. En la aldea, Bonhart ha masacrado al grupo en un brutal enfrentamiento. Mistle muere ante los ojos de Ciri, y ella es capturada, obligada a presenciar una escena de horror que la marcará para siempre.
El dolor consume a Ciri mientras narra a Vysogota los detalles más atroces: Bonhart la ató y la forzó a observar la decapitación de sus amigos, uno por uno, utilizando una sierra, conservando sus cabezas en sal y vinagre. Después de la masacre, Ciri logra huir gracias al brazalete mágico de Hotsporn, que convoca a Kelpie. Desde la distancia, observa Jealousy y la destrucción provocada por el cazador. La tragedia la transforma. La última imagen que recuerda de Mistle, su amor y compañera, la acompaña como un grito en el alma. Jurando venganza, Ciri galopa decidida hacia el norte, hacia Cintra, hacia el pasado robado y un futuro incierto. Su identidad, su herencia y su voluntad de cambiarlo todo se funden en una determinación ardiente. No es solo la huérfana de Cintra ni la fugitiva llamada Falka: ahora es algo más. Es una sobreviviente que cabalga con el recuerdo de los que perdió y la furia de lo que aún debe reclamar.
Resumen Capítulo 3 – La torre de la golondrina – La traición de Meve y los secretos de Nilfgaard
Tras la gloriosa Batalla del Puente en Angren, el narrador retrocede para relatar el caos que siguió. Meve, la reina de Lyria, no murió como se creía; sobrevivió y lideró una feroz guerra de guerrillas desde los espesos bosques de Angren, donde emboscadas y tácticas salvajes eran moneda corriente. Durante la retirada tras el enfrentamiento, el grupo de Geralt —incluyendo a Regis, Milva, Cahir y Dandelion— no recibe honores, excepto el brujo, que por su valentía es nombrado caballero por la reina. Sin embargo, este reconocimiento complica todo: Geralt es buscado por múltiples reinos por su implicación en Thanedd, Cahir es un desertor nilfgaardiano, Milva fue aliada de los Scoia’tael y Regis es un vampiro. La situación se vuelve insostenible cuando Meve, tras recibir noticias de una ofensiva imperial, decide girar hacia Mahakam, obligando al grupo a separarse. Finalmente, escapan con provisiones y caballos, burlando al ejército, rumbo a su verdadero destino: Caed Dhu.
La compañía se refugia en los bosques de Riverdell, donde Geralt sufre dolores físicos por heridas pasadas y pesadillas que le recuerdan su separación de Ciri. La tensión crece hasta que decide disolver el grupo, proponiendo ir solo. Pero ninguno acepta marcharse. La noche del 10 de septiembre, cruzan el río Yaruga en medio de una caravana de campesinos, esquivando la vigilancia nilfgaardiana gracias a la astucia de Cahir. Pronto, se enteran de que Yennefer ha sido vista en Skellige por una pescadora, capturada entre redes como una criatura mágica. Triss escucha la historia en una taberna y descubre que Yennefer fue llevada ante Crach an Craite… y que posteriormente murió al utilizar su propia magia. Entre tanto, Geralt, Milva, Regis y Cahir viajan hacia Caed Dhu, soportando el frío y las incertidumbres del bosque. Dandelion, por su parte, empieza a escribir sus memorias, decidido a preservar sus vivencias, aunque sus compañeros desconfían de sus “confesiones literarias”.
Mientras se internan en la zona conocida como North Case, se cruzan con un apicultor y su familia, quienes les advierten que los druidas ya no están en Caed Dhu y que podrían haberse trasladado al sur. La familia les propone viajar juntos, ya que temen cruzar los pantanos solos debido a monstruos y criaturas salvajes. Aunque el grupo sospecha que los campesinos esconden algo, deciden acompañarlos. La marcha se vuelve más segura y eficiente gracias al conocimiento del terreno del apicultor, y sorprendentemente, no encuentran amenazas en el camino. Mientras tanto, en Nilfgaard, el emperador Emhyr reprende duramente a Vattier de Rideaux por no encontrar a Ciri ni a Cahir. Entre conspiraciones e intrigas, Rience ofrece entregar la cabeza de Cahir, revelando que conocen su paradero. La información llega incluso a Assire var Anahid, gracias a una cortesana espía. Así, los hilos del destino se tensan: el pasado de Cahir, el interés por Ciri y las conspiraciones imperiales marcan el inicio de una nueva etapa en la travesía del brujo.
Resumen Capítulo 4 – La torre de la golondrina – El juicio de Ciri y el espectáculo sangriento en Claremont
Durante un juicio imperial por traición, la psiónica Joanna Selborne relata ante el Alto Tribunal cómo fue reclutada por Dacre Silifant para una misión especial del Imperio. Aceptó unirse a un escuadrón de asesinos liderado por Stefan Skellen, apodado “El Búho”, y se dirigieron al fuerte Rocayne. Allí, Joanna descubrió que su tarea consistía en rastrear a una joven llamada Falka, también conocida como Cirilla de Cintra. La narración revela la naturaleza despiadada del grupo de mercenarios, incluyendo nombres como Til Echrade, Chloe Stitz y Dede Vargas. El objetivo era encontrar a Bonhart, el brutal cazarrecompensas, quien, tras exterminar a los Ratas, mantenía viva a Falka para entregarla a un comprador desconocido. Mientras tanto, Bonhart lleva a Ciri al herrero Esterhazy en Fano, donde le encarga una espada especial. Allí, Ciri prueba el arma en combate y demuestra su destreza, aunque Bonhart interrumpe el duelo, asegurando que aún no está lista para empuñar su destino.
En Claremont, Ciri es encadenada y entregada a Houvenaghel, un empresario sin escrúpulos que organiza espectáculos sangrientos para entretener a la élite y la plebe. Bonhart, con astucia, permite que Ciri entre a la arena armada, despertando el entusiasmo del público. Varios hombres intentan capturarla para cobrar una recompensa, pero Ciri, empujada por el instinto y el entrenamiento de Kaer Morhen, los derrota con habilidad y brutal precisión. El público, sediento de sangre, ruge pidiendo más violencia, mientras figuras como la Marquesa de-Nementh Uyvar y Windsor Imbra observan atónitos. Ciri se enfrenta no solo a sus atacantes, sino al circo humano que la convierte en espectáculo. A pesar de su furia, se niega a matar a quienes no representan una amenaza directa, lo que provoca la burla de Bonhart. El combate revela que todos quieren controlarla, pero nadie comprende su verdadera identidad ni la fuerza interna que la impulsa a resistir.
Tras la matanza en la arena, Ciri intenta suicidarse para evitar seguir siendo utilizada como entretenimiento. Con la espada en el pecho, se detiene en el último momento, incapaz de culminar el acto. Bonhart la humilla públicamente, afirmando que matar es fácil, pero quitarse la vida requiere verdadero valor. Esta humillación marca profundamente a Ciri, quien más tarde le confiesa a Vysogota que se siente cobarde, derrotada y asqueada de sí misma. En los pantanos de Pereplut, ambos comparten el silencio junto al fuego, aislados del mundo. Vysogota no la juzga, pero su quietud revela el peso de la historia que acaba de escuchar. La escena final está cargada de simbolismo: la espada Zireael, el intento fallido de suicidio, y el aislamiento en la cabaña muestran a una Ciri quebrada, pero no vencida, aún en pie en medio del horror. Así, se prepara el camino hacia el destino que la joven debe enfrentar, con sangre, memoria y resistencia.
Resumen Capítulo 5 – La torre de la golondrina – Angouleme, el pacto de sangre y el camino hacia Belhaven
Geralt es interrogado por el gobernador Fulk Artevelde en Riedbrune, quien desconfía de sus intenciones en la región del North Case. Aunque el brujo declara haber escoltado a un apicultor hasta la ciudad, el gobernador lo acusa de estar vinculado a una banda de criminales y lo enfrenta con una joven llamada Angouleme. En un juego peligroso, la muchacha lo delata y asegura que un grupo liderado por Nightingale planea asesinarlo en Belhaven, por orden de un medio elfo misterioso. A pesar de sus gestos desafiantes, Geralt comprende que la denuncia es real y oculta una trampa mayor. Angouleme, antigua miembro de la banda, es utilizada como testigo por la ley: si su información resulta verdadera, será ejecutada rápidamente; si no, sufrirá una muerte brutal. Al ver la crudeza del sistema judicial, el brujo decide aceptar una alianza con el gobernador para tender una emboscada a Nightingale, exigiendo a cambio que Angouleme quede bajo su custodia.
Reunido con sus compañeros, Geralt revela la existencia de una traición y lanza sospechas directas contra Cahir. El grupo se divide por el conflicto: Milva arremete con su cinturón contra ambos, frenando la pelea, mientras Regis insiste en que no hay pruebas reales. En paralelo, Geralt explica que los hechiceros pueden rastrear personas mediante vínculos mentales antiguos, y que su presencia no fue contada por el enemigo porque los hechizos de detección mágica no funcionan en vampiros. Esto confirma que hay un traidor entre quienes conocen personalmente al grupo desde hace tiempo. El brujo confiesa que alguien cercano a él ha vendido a Ciri y que es hora de tomar represalias. Así, decide dividir la comitiva: él partirá con Angouleme y Milva hacia Belhaven, mientras Cahir, Regis y Dandelion se dirigirán a Toussaint por el valle de Sansretour. La tensión entre los viajeros es palpable, pero la determinación de enfrentar a quienes han intentado destruirlos es ahora la fuerza que los impulsa.
Mientras el grupo se prepara para partir hacia los peligros de la montaña, Ciri revive un sueño profético en la cabaña de Vysogota. En él ve a Geralt en un cañón junto a dos jinetes, en la misma noche del equinoccio, y desea advertirle que aún está viva. Sin embargo, es incapaz de hablar, como si se ahogara en un abismo invisible. Al despertar, se convence de que Geralt cree que ha muerto, lo que refuerza su desesperación y remordimiento. En paralelo, el brujo, Angouleme y Milva cabalgan por los senderos de montaña rumbo a Belhaven. Geralt declara que ya no busca solo respuestas, sino venganza por la supuesta muerte de Ciri. Su objetivo es el medio elfo y el mago que los ha traicionado. En lo alto de la cordillera Amell, rodeados por el frío y las nubes, sus corazones arden con la certeza de que solo la sangre podrá restablecer el equilibrio. El viaje ya no es de rescate: es un descenso implacable hacia el infierno.
Resumen Capítulo 6 – La torre de la golondrina – La trampa de Schirru en las minas de Belhaven
Geralt, Cahir y Angouleme cruzan los peligrosos senderos de montaña rumbo a Belhaven, avanzando entre cascadas, puentes precarios y gargantas estrechas. La lluvia no cesa, y encuentran refugio en una cabaña con el techo agujereado. Allí, Angouleme sugiere un rodeo por las minas del valle Sansretour, donde asegura conocer a alguien que puede ayudarles. Esa noche, alrededor del fuego, la joven revela su oscuro pasado: fue rechazada por su familia noble, entregada a parientes indiferentes y finalmente vendida a un templo disfrazado de orfanato, que resultó ser un burdel para pedófilos. Escapó con otros jóvenes, armándose con cuchillos y palos, y se lanzó a la vida de bandida. De los que huyeron con ella, solo ella ha sobrevivido. La crudeza de su relato conmueve a Cahir, que intenta frenar las insinuaciones sexuales de Angouleme con vergüenza y firmeza. Mientras tanto, el grupo sigue su viaje hacia el contacto de Angouleme: un enano que trabaja como capataz en una de las minas de hierro.
El grupo llega a la mina “Little Babette”, donde Angouleme busca a Golan Drosdeck, su conocido enano. Aunque el enano la recibe con sorpresa y desconfianza, finalmente revela que el medio elfo que buscan estuvo allí, reconocido por el mismo barro rojizo en sus botas. Geralt, harto del silencio evasivo de Drosdeck, lo intimida hasta que el enano revela que Schirru, el medio elfo, se esconde en la mina “Rialto”. Cuando llegan a ella, se topan con cinco jinetes de la banda de Nightingale. Angouleme intenta engañarlos fingiendo que Geralt está muerto, y exige la segunda mitad del pago del contrato. Sin embargo, los hombres no le creen y desatan un combate sangriento. En segundos, Geralt, Cahir y Angouleme eliminan a todos. Mientras los aldeanos gritan por la guardia, aparece Schirru con refuerzos y traiciona a los protagonistas. Angouleme es tomada como rehén, y aunque Geralt intenta negociar, Schirru revela que sabía desde el inicio que estaba frente al brujo. El caos estalla con la llegada de más enemigos y fuerzas imperiales.
Un bombardeo sorpresa de los insurgentes del “Free North Case” rompe el cerco. Incendiarias, flechas y gritos convierten la mina en un infierno. En medio del fuego cruzado, Angouleme logra herir a Nightingale, pero no consigue matarlo. Geralt mata con furia a los enemigos mientras busca a Schirru, pero Cahir es herido en la cabeza por un hacha lanzada. Angouleme escapa a caballo, llevando otro para Geralt y Cahir. El brujo duda entre salvar a su amigo o perseguir a Schirru, pero finalmente elige cargar a Cahir. Escapan por caminos ocultos, aunque los caballos colapsan. En un bosque encuentran una cueva con restos humanos, donde pasan la noche. Cahir, delirante por la fiebre, le confiesa a Geralt que lo admira, que cree que Ciri está viva y que lo sigue no por el emperador, sino porque está enamorado de ella. Al día siguiente, continúan rumbo a Toussaint. En un campamento, por fin se reencuentran con Regis, que los espera junto al fuego.
Resumen Capítulo 7 – La torre de la golondrina – El juicio del bosque y la verdad en Tir na Bea Arainne
Tras el reencuentro con Regis, Geralt descubre que Milva, Dandelion y Angouleme están a salvo bajo la protección de los druidas en Caed Myrkvid. El vampiro relata cómo cruzaron la frontera hacia Toussaint y cómo Angouleme los alcanzó para advertirles de una emboscada. Ahora, guiado por Regis, Geralt llega a una cueva en la montaña del Gorgon, donde debe entrar desarmado por orden de la flaminica, la líder de los druidas. En el interior, sin armas y rodeado de criaturas subterráneas como barbegazis, vespertyls y knockers, el brujo enfrenta burlas y agresiones, soportando con paciencia los obstáculos. Finalmente, es llevado ante Avallac’h, un elfo sabio y enigmático, quien le muestra una caverna decorada con esculturas y frescos élficos. Allí le revela que todo ha sido profetizado: la guerra, el destino de los elfos, y el papel fundamental de Ciri como descendiente de Lara Dorren, símbolo del renacimiento a través de la Sangre Antigua, conocida en las profecías como la Golondrina.
Durante una larga conversación, Avallac’h explica que Ciri representa la última esperanza para la supervivencia de los elfos, pero también es un eslabón crucial en un conflicto mayor que involucra magia, genética y predestinación. Asegura que los experimentos con los linajes de Lara y Riannon escaparon del control de los hechiceros, y que Ciri es el resultado espontáneo de esa antigua herencia. Le advierte a Geralt que su misión es inútil: ya no puede salvarla, y si lo intenta, solo causará la muerte de sus compañeros y una catástrofe mayor. Sin embargo, también admite que otro la ayudará. A pesar de estas advertencias, Geralt rechaza el fatalismo del elfo y afirma que no cree en las profecías. Antes de marcharse, Avallac’h lo lleva ante una pared mágica que revela una visión de Ciri y su entorno: sangre, muerte, Yennefer encadenada y una torre negra. Alarmado, el brujo insiste en regresar con sus amigos, quienes corren peligro. Avallac’h le entrega un peculiar medio de transporte: un knocker veloz como el viento.
La carrera del knocker por los acantilados lleva a Geralt al bosque de Myrkvid, donde encuentra a Milva, Angouleme y Dandelion. Sin embargo, pronto son capturados por un inmenso ser arbóreo y llevados ante los druidas, quienes han juzgado a Nightingale, Schirru y otros bandidos. La flaminica ordena su ejecución mediante la quema en una jaula de mimbre. Geralt suplica detener el castigo, pues necesita información de Schirru, pero la flaminica, a pesar de su tono amable, es implacable. Los druidas prenden fuego a la jaula mientras Geralt y sus compañeros observan impotentes. Entre el humo y los gritos, Angouleme le recuerda que su medallón de brujo estaba con Schirru y que se ha perdido para siempre. Con resignación, Geralt reconoce que ya no es un brujo, que su identidad se ha transformado en cada paso de su viaje: en Thanedd, en Brokilon, en la cueva del Gorgon y ahora, en el corazón del bosque sagrado. Sin medallón, sin certezas, continúa su búsqueda.
Resumen Capítulo 8 – La torre de la golondrina – El rey Esterad, los linters y el pacto secreto con Redania
Bajo el cielo gris de Lan Exeter, Dijkstra llega a Kovir en busca de una ayuda desesperada: un préstamo para financiar la resistencia contra Nilfgaard. La ciudad, construida sobre canales y protegida por imponentes murallas marítimas, deslumbra por su riqueza y poder. En privado, Dijkstra se encuentra con el rey Esterad Thyssen y la reina Zuleyka, quienes lo reciben sin ceremonia pero con intención clara. Esterad recuerda la historia de independencia de Kovir, su crecimiento económico y su negativa histórica a ser tratado como vasallo de Redania. A pesar de las restricciones del tratado con Nilfgaard, el rey analiza con cinismo las posibilidades de apoyar la causa norteña. Dijkstra le solicita un préstamo de un millón de linters, pero Esterad rechaza frontalmente la petición en términos oficiales. En el silencio de la noche, junto a su esposa, el rey medita en los pasajes del “Libro Bueno”, que invitan a dar caridad, pero con astucia. Y decide actuar bajo sus propias reglas.
Sin que Redania lo sepa, Esterad encuentra la manera de financiar su ejército sin comprometer oficialmente la neutralidad de Kovir. Obtiene el millón de linters mediante la venta de acciones a los comerciantes de Novigrado, quienes buscan expandir sus empresas marítimas. Irónicamente, muchas de esas empresas cuentan con participación nilfgaardiana. Así, Nilfgaard, sin saberlo, termina financiando indirectamente la defensa de sus enemigos. Esterad también ordena liberar a miles de criminales, rebeldes y mercenarios, apodados “los gatos callejeros”, quienes luego se convertirán en los famosos condotieros del norte. La reina Zuleyka, aconsejada por la hechicera Síle de Tansarville, contribuye en secreto al plan, aislando a su hijo, el problemático príncipe Tankred, de malas influencias. Síle afirma que, con magia y tiempo, Tankred será transformado en un heredero ejemplar. Mientras tanto, el rey entrega a Dijkstra una figura de estaño como señal de reconocimiento para recibir el pago, urdiendo una operación maestra de inteligencia, política y economía que fortalece a Redania sin romper la ley.
Dijkstra y Esterad se despiden sabiendo que su trato cambiará el destino del continente. El espía, perseguido por su pasado y consciente del peligro que representa Nilfgaard, encuentra en el rey una mezcla de pragmatismo y visión. Ambos comparten una conversación sobre justicia, profecías y la guerra que se avecina. Esterad recuerda los sueños extraños con Ciri, a quien considera un posible enlace político para su hijo. Zuleyka, por su parte, interpreta los sueños con ayuda del “Libro Bueno” y guía a su esposo hacia decisiones envueltas en sabiduría disfrazada de parábola. Al final, el nieto de Esterad, el anciano duque Guiscard, recuerda cómo su abuelo murió protegiendo a Zuleyka de asesinos. También revela que los “gatos callejeros” liberados en esa época fueron clave en la guerra. Con melancolía, recuerda las palabras del rey: los gatos siempre vuelven a casa… y cuando lo hagan, traerán consigo riquezas que serán gravadas. Una estrategia silenciosa que tejió una red de resistencia disfrazada de comercio.
Resumen Capítulo 9 – La torre de la golondrina – Yennefer, el Brisingamen y el sacrificio en Sedna-Depth
En Kaer Trolde, Yennefer presencia la llegada de los barcos de Skellige tras una batalla. En la playa, las mujeres esperan a sus hombres; entre lágrimas, algunas encuentran a sus amados, otras solo el vacío que deja el “Daria”, desaparecido en el mar. Yennefer ayuda a una embarazada desmayada, mostrando humanidad ante la mirada de las sacerdotisas. Allí se reencuentra con Crach an Craite, quien le informa que será enviada a Novigrado acusada de traición por su implicación en los hechos de Thanedd. Aunque él la desprecia por considerarla culpable, ella lo enfrenta con dignidad y le recuerda su juramento a Ciri, apelando a la vieja promesa hecha a Calanthe. Yennefer no busca refugio ni redención: solo desea ayudar a Ciri. Logra que Crach la apoye financieramente en su plan, y parte junto a él al templo de Hindarsfjall para obtener el Brisingamen, un diamante sagrado necesario para construir un megascopio mágico con el que busca reunir información clave.
En el templo de Modron Freyja, la sacerdotisa Sigrdrifa recuerda cómo vio a Yennefer ayudando a la mujer embarazada en la playa, y ese gesto cambia su visión sobre las hechiceras. Pese a su respeto por Yennefer, se niega a entregar el Brisingamen, ya que está fusionado al cuello de la estatua de la diosa. Durante una oración colectiva, Yennefer entra en un trance profundo donde es confrontada con visiones de sufrimiento, abandono y traición. Se ve crucificada en un fresno, cuestionada por una figura misteriosa que la empuja a reflexionar sobre sacrificio, dolor y propósito. Entre símbolos nórdicos, profecías y visiones del Ragnarök, escucha el llamado del destino hacia la Torre de la Golondrina. Al despertar, descubre que el Brisingamen ha caído milagrosamente a los pies de la estatua. Regresa al templo, agradecida pero decidida, y empieza la construcción de su megascopio, comunicándose con hechiceros y enemigos, enfrentando chantajes, mientras el tiempo se agota y la amenaza sobre Ciri se intensifica.
En secreto, Yennefer contacta a Philippa Eilhart y Triss Merigold. En una conversación tensa, revela que fue traicionada por quienes debían ayudarla. Philippa le niega exoneración póstuma, priorizando los intereses de la Logia sobre su memoria. Triss, dolida, no logra defenderla. Sin aliados fiables, Yennefer decide actuar sola y solicita dos barcos para dirigirse al Sedna-Depth, donde cree que podrá encontrar respuestas sobre el destino de Ciri. Solo permite voluntarios y deja atrás a Hjalmar, hijo de Crach, quien había tenido un lazo emocional con Ciri en su infancia. La expedición parte en la “Alcyone” y la “Tamara”, pero al llegar a la zona maldita, una tormenta mágica arrastra la “Alcyone” al abismo. Nadie sobrevive, solo aparecen dos cuerpos. La desaparición de Yennefer, igual que la de Pavetta, marca un patrón inquietante. Para Crach, no fue casualidad. En paralelo, Ciri y Vysogota descubren una fuente antigua que detalla la ubicación de la Torre de la Golondrina. Ciri comprende que su camino está escrito: debe encontrarla.
Resumen Capítulo 10 – La torre de la golondrina – Saovine, traiciones imperiales y la venganza de la bruja
Joanna Selbourne, psiónica conocida como Kenna, regresa de testificar ante el tribunal imperial, exhausta y furiosa por haber sido acusada de conspiración. Encerrada con las violentas hermanas Scarra y el cobarde Kohout, recuerda su fallido intento de capturar a Bonhart en Claremont. El cazador de brujas había desaparecido con Ciri, y el rastro se había enfriado. Cuando finalmente lo encontraron, ella leyó sus pensamientos: eran un pozo sin fondo de crueldad. Kenna percibe una presencia invisible rondando el campamento de Skellen y propone capturarla con una trampa. Así atrapan a Rience, el mago espía de Vilgefortz, usando harina, crema y un golpe certero de sartén. Bajo tortura, Rience revela que buscaba a Ciri por orden de su maestro y que Skellen ha sido traicionado desde dentro. Kenna descubre con horror que Neratin Ceka es un espía de Vattier de Rideaux, lo que la sumerge en una profunda crisis de lealtad: ¿a quién debe servir en medio del laberinto de traiciones imperiales?
Ciri, encadenada y vigilada, permanece bajo custodia de Skellen, Bonhart y Rience en el pueblo de Unicorn. Durante el interrogatorio, Bonhart revela que la ha torturado hasta que confesó ser Cirilla de Cintra, heredera al trono y futura esposa del emperador Emhyr. El mago Vilgefortz, a través de un dispositivo mágico, propone un pacto: pagar una fortuna por entregar a Ciri y realizar un experimento con su sangre. Mientras se fragua la traición, Neratin Ceka se revela aliado de Vattier y libera a Ciri en secreto. Ella utiliza su resurgido poder mágico para desatar el caos: deja a Kenna sangrando, a varios guardias inconscientes y huye montada en Kelpie. Durante la persecución, lanza una ofensiva brutal, matando enemigos como Chloe Stitz y Cabernik Turnet. Ayudada por el traidor Mekesser, logra saltar la puerta de siete pies con un salto imposible y desaparece entre viento, oscuridad y presagios mágicos, mientras sus perseguidores son superados por visiones sobrenaturales que los sumen en el pánico.
Refugiada en los pantanos, Ciri se despide de Vysogota, quien le suplica que no parta, temiendo por su vida. Pero la joven, decidida a actuar, se maquilla con hollín y grasa para parecer un demonio y parte rumbo a Dun Dare, donde cuatro soldados imperiales oprimen a los aldeanos. En la posada, los hombres se emborrachan celebrando Saovine, convencidos de que Ciri está muerta. Entra disfrazada, los confronta y desata una matanza. Los asesina uno por uno, en un combate brutal y preciso, dejando un charco de sangre y silencio. Declara con fría determinación que no es Falka, sino Ciri, bruja de Kaer Morhen, y que ha venido a matar monstruos. Afuera, el aullido de una Beann’shie anticipa muerte. Vysogota, consciente de que su vida llega a su fin, ruega a los dioses —en los que no cree— que protejan a Ciri. La Saovine culmina en sangre, y la leyenda de la bruja de ojos negros y su caballo negro resuena con fuerza en la oscuridad.
Resumen Capítulo 11 – La torre de la golondrina – La masacre sobre el hielo y la apertura de la torre mágica
Iola y Eurneid, novicias del Templo de Melitele, reciben la bendición final de Nenneke antes de marchar al frente como sanadoras voluntarias. Aunque fingen seguridad, sus gestos delatan miedo. Triss Merigold observa en silencio, mientras Nenneke advierte sobre los riesgos de la guerra: adicción, agotamiento, y deseo. Jarre, indignado por no ser permitido unirse a ellas, estalla, afirmando que desea ir a la guerra para salvar a Ciri. Nenneke, firme, lo reprende: las chicas marchan como especialistas médicas, no como mártires. Más tarde, en una ceremonia psíquica, Iola la Primera y Triss realizan una peligrosa visión profética utilizando objetos que pertenecieron a Ciri. Triss insiste en participar, movida por la deuda emocional con la joven. La ceremonia revela imágenes intensas: una mujer de ojos dorados, sacerdotisas horrorizadas y sombras del pasado. Mientras la nieve cae sobre el templo, la magia despierta una conexión profunda con Ciri, ahora en camino hacia el misterioso Lago Tarn Mira.
En la región de los Cien Lagos, Ciri aparece repentinamente ante Gosta, un pescador aterrado. Viste ropas de hombre, su rostro muestra una cicatriz, y carga una espada. Le pide direcciones al Lago Tarn Mira, también conocido como el Lago Sin Fondo, donde según leyendas locales hay ruinas embrujadas. Gosta, temiendo que sea un espectro, le indica el camino. Tras su partida, una patrulla de catorce hombres liderada por Bonhart, Skellen y Rience la persigue. Llevan semanas siguiéndola sin descanso, guiados por un artefacto mágico que ahora ha quedado mudo. En otra parte, Yennefer ha sido capturada. Vilgefortz, deformado por la explosión de la Torre de Gulls, la tortura brutalmente para extraer información sobre Ciri. La conecta a una máquina para crear un vínculo empático. Sin embargo, en su resistencia, Yennefer proyecta imágenes de Geralt, no de Ciri, revelando el lazo emocional profundo entre ambos. Vilgefortz, decepcionado pero intrigado, ordena continuar la búsqueda del brujo.
Ciri llega al Lago Tarn Mira, perseguida por el grupo de Skellen. Para escapar, pone patines en sus botas y se desliza sobre el hielo. Sus enemigos, desorganizados, la pierden de vista en la niebla. Uno a uno, Ciri los ataca con precisión y furia, cortando gargantas, lanzando trampas y desapareciendo entre el vapor. La confusión los consume; el terror revive la masacre de Dun Dare. Rience, desesperado, intenta lanzar un hechizo, pero fractura el hielo y provoca una grieta en la que caen varios, incluido él. Ciri lo deja colgado, implorando por su vida, y finalmente, en un giro fulminante, regresa y le corta los dedos, dejándolo hundirse bajo el hielo. Bonhart, aislado, intenta alcanzarla, pero un unicornio y la Cacería Salvaje se interponen. Ciri llega al montículo donde debía estar la Torre de la Golondrina, que se alza mágicamente. Ingresa mientras el mundo detrás se disuelve. Dentro, atraviesa puertas de visión que revelan el pasado, el presente y futuros posibles. Finalmente, un elfo la recibe con una pregunta: “¿Qué te demoró tanto?”
Conclusión – La torre de la golondrina
En La Torre de la Golondrina, no termina nada. Lo que colapsa es la ilusión de control, de que el destino puede evitarse, de que los lazos son más fuertes que el caos. Ciri cruza el umbral y la realidad se rompe como vidrio bajo los cascos del tiempo. Ya no es la huérfana de Cintra, ni la prisionera de Bonhart, ni la aprendiz de brujos. Es otra cosa. Algo que nadie —ni siquiera los elfos— puede contener.
Yennefer arde, Geralt decide, y el mundo se prepara para una guerra en la que las espadas no serán suficientes. Porque en esta historia, los peones aprenden a mover piezas, los traidores caen en sus propias trampas, y los dioses, si existen, guardan silencio. Solo la torre habla, y lo hace a través de ella.
Pero el final aún no ha llegado. Para descubrir qué ocurre después de que la Golondrina atraviesa el portal, puedes continuar aquí: Resumen completo por capítulos de La Dama del Lago ➤
Preguntas frecuentes – Resumen por capítulos – La torre de la golondrina
¿Qué representa la Torre de la Golondrina para Ciri en esta novela?
La Torre de la Golondrina simboliza el punto de no retorno en la transformación de Ciri. No es solo un lugar mágico, sino una puerta metafórica que separa su pasado como víctima de su futuro como agente de su propio destino. A lo largo del libro, Ciri deja de huir y comienza a tomar decisiones que la empoderan, incluso cuando el dolor y la pérdida la desbordan. Cruzar la torre no significa escapar: es aceptar el peso de su linaje, su magia y su rol en un conflicto que atraviesa mundos. Ese paso es lo que fractura la realidad: el momento en que ella invoca, no esquiva, su destino.
¿Cuál es el papel de Bonhart en la evolución emocional de Ciri?
Bonhart representa el horror absoluto de un mundo sin ética, y su presencia en la historia obliga a Ciri a confrontar la parte más oscura de sí misma. No es solo un cazador: es una figura de control, humillación y trauma. Pero al sobrevivirle—física y emocionalmente—Ciri redefine su resistencia. El dolor que él le inflige no la destruye; la templa. Cada enfrentamiento con Bonhart la empuja a superar el miedo, a decidir qué tipo de guerrera será. Es en la arena de Claremont, humillada y aún de pie, donde Ciri comienza a convertirse en leyenda.
¿Cómo afecta la muerte de los Rats a la identidad de Ciri?
La masacre de los Rats marca la ruptura final entre la infancia de Ciri y su adultez. Hasta ese punto, su tiempo con ellos había sido una forma de rebelión y pertenencia. Ver a Mistle morir, y ser forzada a presenciar la decapitación de sus amigos, deja una cicatriz más profunda que cualquier herida física. A partir de ahí, Ciri abandona su alias de Falka y comienza a reclamar su nombre real. La venganza no es solo por ellos: es por lo que le arrebataron. Ese duelo la obliga a abrazar su legado como Cirilla de Cintra, con toda la furia y dignidad que implica.
¿Qué relevancia tiene la figura de Vysogota en la narrativa?
Vysogota actúa como contrapunto reflexivo en la vida de Ciri. Es un testigo, no un salvador, y eso lo convierte en el interlocutor ideal para su relato. A través de sus conversaciones, ambos revelan sus heridas filosóficas y emocionales. Él ofrece sabiduría, pero no juicio; compañía, pero no rescate. Su papel es esencial porque permite que Ciri narre su propia historia y así recupere control. Además, su presencia introduce una pausa necesaria en la narrativa: un espacio de silencio donde la protagonista puede pensar, recordar y prepararse para lo que vendrá.
¿Por qué el capítulo final sobre la masacre en el lago es tan importante?
El capítulo de la masacre sobre el hielo es el clímax físico y simbólico del libro. Ciri, sola, perseguida y armada con patines y rabia, se convierte en la cazadora. Ya no corre: ataca, planifica, y ejecuta con precisión mortal. Cada enemigo caído es una afirmación de su voluntad. Pero más allá del combate, lo crucial es lo que viene después: el surgimiento mágico de la Torre de la Golondrina. En ese instante, el mundo deja de ser un mapa y se vuelve mito. Ese salto entre el hielo y lo imposible marca su paso de persona a leyenda viviente.
































































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